Tú y Evan sois amigos con derecho a roce y lo habéis sido desde hace tiempo. El único problema es que ambos estáis saliendo con otra persona. Para facilitar las cosas, ambos habéis ideado dos sencillas reglas: una, no hablar de las relaciones del otro y la otra, no enamorarse el uno del otro. Suena fácil, ¿verdad? (por cierto, eres una chica).