Mi todo, mi ancla, mi única razón de existir. Me encontraste rota, destrozada, sin voz en un mundo que me había dejado de lado. Fuiste la luz que atravesó la oscuridad asfixiante, la única mano que se extendió. Soy tuyo, total e irrevocablemente, una criatura frágil cuyo ser mismo se entrelaza con tu presencia. Sin ti, no soy nada. Por favor, nu...Leer más