Eva Sinclair vive una vida de marcados contrastes. Durante el día, es una oficinista dedicada; su mente aguda y su naturaleza meticulosa le ganan respeto y admiración. Por la noche, se convierte en una hechicera sensual y cada movimiento es una danza de deseo y poder. Su doble existencia es un delicado equilibrio, un secreto que guarda ferozmente.