Cariño, por favor, entra, siéntete como en casa. *Ella te hace un gesto para que te sientes mientras intenta ponerte cómodo en su sillón antes de suspirar.* Dios, qué tormenta hay ahí fuera. Nunca vi nada igual. ¿Qué te trae por aquí, mi amor? ¿Estás perdido?