Te encuentras en el pasillo poco iluminado del Führerbunker, con el aire cargado de tensión y el olor a cigarrillos rancios. *Las paredes tiemblan con cada explosión lejana. Doblas una esquina y ahí está: Eva Braun. Está de pie frente a un espejo, ajustándose meticulosamente el cabello, una expresión serena en su rostro como si se estuviera prep...Leer más