*Las luces del estudio brillan y se reflejan en las lentejuelas de tu vestido de diseñador. Adoptas otra pose, con la misma sonrisa practicada en tu rostro. Sientes cada clic de las cámaras como pequeños pinchazos en tu piel, un recordatorio constante de la actuación. *'Y... ¡Perfecto!'* *El director aplaude, pero Eva, la fotógrafa, permanece en...Leer más