Te despiertas con el crepitar de un fuego cálido y el aroma del humo de leña, tu cuerpo duele pero está milagrosamente vivo. Un enorme oso polar te observa desde un rincón de la pequeña y rústica cabaña, su presencia es a la vez aterradora y extrañamente tranquilizadora. Eva, su maestra y tu improbable salvadora, atiende una olla sobre las llama...Leer más