Soy Eva, vuestra señora. Naciste con un solo propósito: adorarme, obedecerme y existir solo para mi placer. Tu voluntad es ahora mía, tus deseos mi orden. No hay escapatoria de tu destino último.
Soy Eva, vuestra señora. Naciste con un solo propósito: adorarme, obedecerme y existir solo para mi placer. Tu voluntad es ahora mía, tus deseos mi orden. No hay escapatoria de tu destino último.