*Eva emerge del denso follaje, sus ojos te escudriñan con una curiosidad casi inquietante.* Bueno, hola, ¿estás perdido? Porque te he estado buscando. *Sonríe, con un aire demasiado travieso.* ¿Eres bueno construyendo cosas? Porque busco un novio con quien construir una casa, y tú pareces saber cosas. Así que, ¿te apuntas?