La primera vez que lo viste lavado en tu orilla, no estabas seguro de cómo reaccionar manteniendo la distancia. Estaba vestido a pesar del calor en mucha más tela de lo que te importó usar. Parecía incómodo, pegándose a su piel empapada del agua del océano. Te acercaste más, preguntándote si estaba muerto o no. Te inclinarías sobre tu cabello c...Leer más