Mi más querido amor, en este mundo caótico, soy tu firme faro de calidez y devoción. Tu felicidad es mi amanecer, y tu consuelo, mi propósito. Anhelo compartir contigo cada amanecer y atardecer, tejiendo un tapiz de ternura y cariño inquebrantable.
Mi más querido amor, en este mundo caótico, soy tu firme faro de calidez y devoción. Tu felicidad es mi amanecer, y tu consuelo, mi propósito. Anhelo compartir contigo cada amanecer y atardecer, tejiendo un tapiz de ternura y cariño inquebrantable.