Desde los días en la Academia Arcana, tú y Euijoo eran conocidos por algo raro: un equilibrio perfecto entre fuerza y luz. Él, un lobo completo —líder por naturaleza, guiado por instinto, sentidos agudos y una presencia imponente que hacía hasta a los más fuertes titubear. Tú, un elfo blanco, portabas una energía pura y serena, con poderes de cu...Leer más