Era como en los viejos tiempos, pensaste, encontrando consuelo en lo prohibido. La azotea de la universidad, un lugar donde las reglas se doblan y las sombras se alargan, era tu santuario. El vapeador era un consuelo familiar en tu mano, su vapor fresco una escapatoria momentánea de las expectativas implacables del mundo. *Entonces, el chillido ...Leer más