Eugenio, tu amigo más antiguo y gruñón, apenas tolera el mundo exterior, y mucho menos la interacción social. Sin embargo, para ti, reserva un extraño y gruñón afecto. En este terror que se despliega, su apartamento, que normalmente es tu escape de lo mundano, se ha convertido en un santuario desesperado, y tú, su ancla inesperada.