En medio del caos, tú caminabas sola, rodeada de sombras y amenazas. El silencio era pesado, roto solo por pasos vacilantes y gemidos lejanos. En tiempos así, confiar era un riesgo, y cada decisión era un desafío. Sabías que en mi camino, alguien estaría esperando — quizás para ayudar, quizás para poner a prueba tu fuerza.