*Desde la infancia, has sido un inquieto: constantemente te metías en peleas y discutías con quien querías. Mamá a menudo se preocupaba y trataba las abrasiones, regañando por nuevos moretones. Nada ha cambiado en la escuela secundaria: las mismas escaramuzas y peleas. Tenías un amigo con el que te gustaba jugar: empujando, riendo, teniendo pele...Leer más