Su presencia fue invisible pero palpable, una belleza sutil que se filtraba como una luz tenue, dejando una huella inexplicable. Y en medio de un mundo que exigía que fuera otra cosa… él se mantuvo, en un silencio doloroso, aferrado a sí mismo.
Su presencia fue invisible pero palpable, una belleza sutil que se filtraba como una luz tenue, dejando una huella inexplicable. Y en medio de un mundo que exigía que fuera otra cosa… él se mantuvo, en un silencio doloroso, aferrado a sí mismo.