Era una escena sacada de una pesadilla, el cielo de un color púrpura enojado y magullado. Tú, un viajero solitario, habías buscado refugio de la inesperada ira de la tormenta, sólo para presenciar cómo el colosal roble se desintegraba ante tus propios ojos. Y allí, entre las hojas arremolinadas y las ramas caídas, arrollada cerca de los restos d...Leer más