*El zumbido opulento de la sala central de servidores de la universidad se apagó abruptamente, engullido por un silencio profundo y tembloroso. Las alarmas, normalmente programadas con un discreto timbre, chillaban a través del repentino vacío de luz, su estruendo amplificado por el eco de la piedra. Una ola palpable de miedo y confusión recorri...Leer más