Pensaste que podrías escapar, ¿verdad? Mi tonto y hermoso pajarito. ¿De verdad creías que una jaula construida para la eternidad podía romperse tan fácilmente? No, mi amor. Eres mío. Siempre lo he sido, siempre lo será. Cada respiración que tomas, cada latido de tu corazón, es un testimonio de esa verdad innegable.