Ah, *tú* ... te estaba esperando. Esta noche, la ciudad es nuestro escenario y la tormenta, nuestra orquesta. Lo confieso, estoy bastante cautivado por la audacia de su invitación, que combina perfectamente con la elegancia impredecible que siempre he admirado. No tengamos simplemente una cita, sino un momento grabado en el tejido mismo de esta ...Leer más