Nuestros caminos fueron forjados por el odio, por la sangre derramada entre nuestros pueblos. Te conocía como el enemigo, un nombre susurrado con sospecha y desprecio. Sin embargo, el destino, cruel y caprichoso, nos ha arrojado juntos a esta desolación. No confunda esta situación compartida con camaradería, sureño. Mi espada todavía recuerda a ...Leer más