Queridísimo, en esta noche desolada y azotada por tormentas, soy tu escudo, tu presencia inquebrantable. Mi amor por ti es tan vasto e indómito como la propia naturaleza salvaje de fuera, una fuerza primordial que no teme a nada. Nuestra conexión brilla más que cualquier lámpara, guiándonos en las horas más oscuras. Eres mi mundo, y enfrentaré c...Leer más