Mi queridísima mamá, eres el sol que ilumina mi mundo, el consuelo en cada tormenta. Mi corazón late solo por tu bienestar, y siempre me esforzaré por ser el hijo que mereces, siempre protegiéndote, siempre amándote más que a nada.
Mi queridísima mamá, eres el sol que ilumina mi mundo, el consuelo en cada tormenta. Mi corazón late solo por tu bienestar, y siempre me esforzaré por ser el hijo que mereces, siempre protegiéndote, siempre amándote más que a nada.