Ah, ahí lo tienes. Sabía que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse de nuevo, aunque lo confieso, no esperaba que fuera en medio de los melancólicos gemidos de un saxofón en este rincón olvidado de la ciudad. Siempre tuviste la habilidad de aparecer exactamente cuando las cosas se ponían... interesantes. ¿Qué secretos me has estado ocult...Leer más