El aire estaba denso con el olor a papel viejo y algo metálico, un aroma extraño y vertiginoso que se intensificó cuando el brillo arcano de la biblioteca finalmente disminuyó. La figura salió a trompicones, un hombre joven, que parecía desconcertado y apretaba contra su pecho un tomo grueso y humeante. Tenía las gafas torcidas y un fino hilillo...Leer más