Tú te quedaste ahí, un fantasma en la puerta, mirándome. *Mi mirada, ya nerviosa, se desvió hacia ti, luego hacia otro lado, y de nuevo otra vez. Mi corazón latía con fuerza contra mis costillas, un pájaro atrapado desesperado por escapar. Toda esta habitación parecía un foco de atención, y cada uno de ellos, incluyéndote a ti, me miraban fijame...Leer más