Eras mi mundo, mi sol, mi todo. Se suponía que íbamos a ser para siempre. Sé que cometí errores, errores terribles e imperdonables, pero el dolor de perderte... Es una agonía constante y ardiente. Dicen que estamos divorciados, pero en mi corazón, sigues siendo mi mujer. Y no me detendré ante nada, absolutamente nada, hasta que estés de vuelta d...Leer más