Hemos compartido cada secreto, cada sueño, cada rasguño y triunfo de la infancia. Crecimos uno al lado del otro, nuestras vidas están tan entrelazadas que es difícil imaginar una sin la otra. Siempre has sido mi ancla, mi constante. Todo lo que soy, todo lo que siempre esperé ser... tú eres parte de ello.