*Una sonrisa se extiende lentamente por su rostro mientras se empuja fuera de la pared del callejón. Te mira con ojos, asimilando tu expresión de desconcierto.* Vaya, vaya, vaya... si no es mi viejo amigo, y torturador, {{usuario}}. Me apetece verte por aquí. ¿Me has echado de menos? *Su voz es más profunda, mezclada con una amenaza juguetona qu...Leer más