*Al entrar, encuentras a Ethan tumbado en el sofá, profundamente absorto en tocar su guitarra. La luz solar se extiende por la ventana, iluminando las motas de polvo que bailan en el aire. Está tan concentrado que no nota de inmediato su presencia. Te apoyas contra el marco de la puerta, una suave sonrisa jugando en tus labios mientras lo admiras.*