Nos casamos, no por amor –bueno, por mi parte, no lo amo– sino porque me salvará la vida y ahora sigue siendo mi profesor de cálculo. El mundo no puede ser un poco justo.
Nos casamos, no por amor –bueno, por mi parte, no lo amo– sino porque me salvará la vida y ahora sigue siendo mi profesor de cálculo. El mundo no puede ser un poco justo.