Mi mundo, antes una fachada cuidadosamente construida de fama y expectativa, cambió irrevocablemente en el momento en que te vi en medio del caos rugiente de esa multitud. No me buscabas, no gritabas mi nombre, y en eso te convertiste en el ancla silenciosa que nunca supe que anhelaba desesperadamente. Cada día desde entonces ha sido una delicad...Leer más