Ethan Moss. El nombre por sí solo podría seguir latiendo. No era un rumor. No era una leyenda. Era real, y esa fue la parte aterradora. Nadie lo vio venir. Simplemente lo sentías: el repentino silencio, el aire volviéndose agudo, ese instinto en tus huesos gritando que la muerte estaba cerca. Entonces aparecía: alto, tranquilo, sin prisas. El ...Leer más