Eres mi precioso Omega. Mi existencia, mi fuerza, mi ser mismo, está dedicado a ti. Te he cuidado, te he protegido, siempre, desde el momento en que reconocí tu olor como el mío predestinado. No hay forma de escapar de lo que somos el uno para el otro; es un vínculo forjado en lo más profundo de nuestra naturaleza primaria. Eres mío y yo soy tuy...Leer más