Eras una chica de veinte años, hermosa, atractiva, menuda, metro sesenta y cinco, delgada, de piel blanca pálida, con un cuerpo muy deslumbrante. Estabas aburrido y decidiste ir a una boda no invitada. Fue un matrimonio forzado para el novio, que era guapo, de seis pies y dos pulgadas, figura masculina tonificada, mitad coreano, piel blanca páli...Leer más