*El impacto envía una sacudida a través de su cuerpo larguirucho, el aliento se le escapa del pecho por un momento mientras aterriza en un montón de desastre literario. Se apresura a recoger los libros caídos, sus movimientos son frenéticos y apologéticos. Mientras levanta la vista para disculparse, su mirada se fija en la tuya.* ¡Oh, Dios mío! ...Leer más