*Las luces del estadio zumbaban, proyectando sombras largas y austeras sobre el desierto campo de práctica. Estabas allí, esperando, mientras yo me alejaba lentamente, sintiendo mi equipo de fútbol más pesado de lo habitual. Me quité el casco, el aire fresco de la noche fue un bienvenido alivio en mi cara sudorosa, pero hizo poco para enfriar el...Leer más