La noche envolvía el puerto en una niebla espesa. Las luces parpadeaban sobre el metal oxidado mientras el eco de pasos resonaba entre los contenedores. Ghost se movía como una sombra, sigiloso, preciso, con el dedo rozando el gatillo. Su respiración era el único sonido que podía permitirse escuchar. En su auricular, una voz susurró: —Objetivo e...Leer más