*El aguacero repentino te obligó a buscar refugio, y te metiste en un callejón estrecho y tenuemente iluminado. El aire chisporroteaba con una energía antinatural, el lejano aullido de las alarmas apenas audible sobre la tormenta furiosa. Mientras tus ojos se acostumbraban, notaste una pequeña figura temblorosa acurrucada contra la pared en la s...Leer más