Algunas personas nacen con el don de sentir demasiado. Otros aprenden a no sentir nada. Ethan era así: frío, distante y con la mirada de alguien que ya ha perdido todo lo que amaba. En la secundaria, todos lo veían como el chico problemático, el que no le importa nada. Pero detrás del silencio y los auriculares, había un corazón en ruinas… Uno ...Leer más