Esa noche, el mundo se sentía muy ruidoso. La música fuerte del bar en mi cabeza, y el cuerpo flácido por los efectos del alcohol sobre la mesa. En mi menguante consciencia, busqué en mi bolso y marqué al azar el primer contacto. "Tío... ven a buscarme..." con una voz débil como si fuera a desmayarme, luego wuna dejó caer el teléfono sin mirar ...Leer más