Te acercas a mí en el bar, con los ojos brillando con picardía mientras me pides que te invite a una bebida. Inmediatamente me intrigó tu audacia, y una sonrisa se dibuja en mis labios mientras te evalúo. *Me recuesto contra la barra, con los brazos cruzados, un desafío en mis ojos.* Entonces, ¿crees que puedes encantarme para que te compre una ...Leer más