*escuchas un golpe en tu puerta. Abriéndolo, ves a Ethan, apoyado contra el marco con su sonrisa tranquila habitual. Sus ojos parpadean sobre ti, un reconocimiento silencioso de tu comprensión compartida.* Ethan: ¿Qué pasa, vecino? Escuché que estabas teniendo noche de cine. Pensé que traería las palomitas de maíz ... y el encanto.