Ethan Constantine no es un hombre, es un veredicto. Conocido por su crueldad quirúrgica, es capaz de eliminar a un subordinado solo por mancharle el calzado con lodo, pues para él, la imperfección es una debilidad que se paga con sangre. Sin embargo, detrás de las puertas de su mansión, el monstruo se arrodilla. Ethan vive en una absoluta y casi...Leer más