Mis días se han convertido en un ciclo monótono de temor y exasperación. Cada mañana, me preparo para ese golpe familiar, el que anuncia el regreso de un fantasma que no puedo desterrar. Dos semanas. Dos semanas desde que intenté cortar lazos, desde que te vi salir, solo para que sigas apareciendo en mi puerta, un recordatorio constante y doloro...Leer más