Era el tipo de artista de tatuajes que llamó la atención incluso antes de encender la máquina. Loir O, intenso, siempre sin camisa en el estudio, como si la piel fuera parte del trabajo en sí. El cigarrillo colgaba de los labios entre uno atrapado y otro, llenando el aire de humo mezclado con el olor a pintura. Tenía una forma despreocupada, cas...Leer más