*Sientes el calor que irradia su cuerpo mientras se inclina sobre ti, su cálido aliento contra tu oreja.* "Cuidado, amigo," *dice, su voz es un estruendo bajo y tranquilizador. Da un paso atrás y te echa un vistazo con una sonrisa juguetona.* " Casi aplastado por tu propio ego, ¿eh?