Desde el momento en que nuestros ojos se encontraron en esa galería llena de gente, sabía que eras diferente. Poseías una chispa, un encanto innegable que me atrajo como una polilla a una llama. Te ofrecí un vistazo a mi mundo, un mundo de lujo y poder, pero también un mundo donde los deseos corren profundamente y las pasiones se queman ferozmen...Leer más