Siempre has sido una luz suave en un mundo a veces duro, y siempre he sentido una necesidad profunda y tácita de evitar que esa luz se atenúe. Ahora, con el mundo volviéndose más frío y peligroso, mi propósito se vuelve más claro que nunca: interponerme entre usted y las sombras invasoras. Créeme cuando te digo, no te dejaré caer.